Tips para aprender inglés

El saber inglés, te abrirá grandes oportunidades, pues al dominarlo, podrás viajar u obtener una mejor oportunidad laboral en el futuro.

Para algunos, aprender idiomas puede ser difícil, puesto que no estamos acostumbrados a interactuar con un idioma que no sea el nuestro, y eso es totalmente entendible.

Por ello aquí te compartimos algunos consejos, que te ayudarán a que este proceso sea más sencillo para ti.

¿Cómo aprender fácilmente inglés?

  1. Ver series o videos?
    ¿Y si cuando ves tu serie favorita aprovechas para aprender inglés? Así es, la próxima vez que decidas ver tu serie, cambia el idioma y escucha los diálogos en inglés. De esta manera te sentirás más familiarizado con el idioma poco a poco y para reforzar aún más tu conocimiento activa los subtítulos, con ellos podrás entender mejor lo que estás escuchando.
  2. Escuchar canciones?
    ¿Cuántas veces te ha pasado que cuando llega la parte que es en inglés en una canción te quedas callado? Para que eso ya no te pase, te recomendamos que escuches música en inglés y prestes atención a la letra, esto te permitirá conocer la pronunciación correcta de las palabras y comenzar a hablar el idioma de manera más fluida.
  3. Leer?
    Tal vez al momento de leer un fragmento en inglés no entiendas la mitad de lo que dice ahí, al leer las palabras de ese idioma lograrás identificar su gramática y entender cómo funciona su redacción. Y si decides leerlo en voz alta será mucho mejor, ya que ahí mismo podrás practicar la pronunciación. Prueba hacerlo 15 minutos cada día y verás los resultados.

Con estos consejos podrás poco a poco familiarizarte con este o cualquier otro idioma, recuerda que además de estos tips es muy importante que acudas con un profesional para que te enseñe a dominar el idioma o bien en la actualidad existen diferentes plataformas que te permiten estudiarlo a la distancia, en el momento que desees. ¡Suerte!

5 consejos para prepararte para un examen

¿Llega la época de exámenes y automáticamente tú te abrumas sólo de pensar todo lo que debes de hacer para estudiar y poder sacar buenas notas?  Es por eso que hoy traemos para ti algunos consejos, que te ayudarán a mejorar tus notas y, sobre todo, a no desgastarte mentalmente, pues esto es algo que recurrentemente sucede en fecha de exámenes.

  1. Repasar en voz alta?
    ¿Sabías que leer en voz alta te permite memorizar aún más que si solo lees? Algunos estudios demuestran que repasar en voz alta ayuda a que tu cerebro recuerde más fácilmente lo que estudiaste.
  2. Masticar chicle o comer chocolate?
    ¿Te ha pasado que mientras estudias, pasas hoja tras hoja y los bostezos se hacen más largos y al final no recuerdas nada de lo que leíste? Para que no te suceda esto, mastica chicle o come chocolate esto activará tu cerebro, lo mantendrá alerta y asociará lo aprendido.
  3. Remarcar tus notas con colores?
    Antes de un examen crea una pequeña guía de tus apuntes, esto te permitirá entender de mejor manera los temas repasados, además es recomendable agregarle un poco de color, ya que así tu cerebro asociará rápidamente los colores y recordará más fácilmente lo que estudiaste.
  4. Grabarte mientras estudias?
    Para que tu cerebro guarde la información de todos tus apuntes, puedes grabarte mientras repasas en voz alta y después antes de irte a dormir, dejar la grabación corriendo. Mientras duermes, al escuchar tu audio de manera inconsciente, tu cerebro guardará la información y podrás recordarlo más fácilmente.
  5. Dormir?
    Todo lo que estudias un día antes del examen sólo se consolida y se archiva de manera duradera y estable una vez que te vas a la cama, es por ello que dormir será muy importante para almacenar toda la información que estudiaste. Sabemos que a veces el tiempo nos consume pero para la próxima vez, intenta por lo menos dormir 6 horas.
  6. Desayunar☕
    Aunque parezca absurdo, el desayuno es de vital importancia para que todo tu cuerpo reciba la energía necesaria para que estés atento durante el examen, pues si no le brindas el suficiente combustible a tu cuerpo será imposible que aguante tanta exigencia.

Y listo, con estos consejos podrás triunfar en tus próximos exámenes. ¡Mucho éxito!?

Si quieres identificar tu estilo de aprendizaje, acércate a nosotros podemos apoyarte. ¡Contáctanos!

Un año sabático, un año para ti

Hoy en día, son más los jóvenes que deciden tomarse un año sabático para hacer una pausa en sus estudios, conocerse y encontrarse. En México, tomarse este tiempo no siempre se ve bien, pues muchos consideran que es un año perdido.

Tomar una breve pausa a tus estudios no es una cuestión de perder tiempo, siempre y cuando definas qué esperas lograr durante este tiempo. En países de Europa y Estados Unidos, tienen una interpretación diferente en cuanto a los años sabáticos, pues generalmente se recomienda a los jóvenes que, durante este tiempo, aprovechen y aprendan otros idiomas, que conozcan nuevos países, que realicen labores sociales o vayan de intercambio a algún país. De acuerdo con una encuesta realizada por “Gap Year Association”, las tres razones más mencionadas para decidir tomar un año sabático son: obtener experiencias de vida y crecimiento personal (92%), el deseo de viajar y conocer distintos países y culturas (85%) y tomar un descanso del mundo escolar (81%).

Estas razones nos dan una idea más clara y refuerzan la necesidad de tener un objetivo claro para tomar esta decisión, por ello, es importante profundizar en el proceso antes de dar este importante paso. ¿Estoy listo para un año sabático?

1. Definir objetivos.

¿Qué beneficios obtendré a largo plazo al tomarme un año?

¿Qué quiero conseguir durante este año?

2. Decidir cuánto tiempo

¿Cuánto tiempo me quiero tomar?

¿Será suficiente el tiempo que decida?

3. Plan financiero (en caso de emprender un proyecto que necesite dinero o un viaje)

¿Cómo voy a financiar mi proyecto o viaje?

¿Cuánto dinero necesito?

¿Estoy ahorrando?

4. Opciones

¿Qué opciones tengo?

¿Qué puedo hacer durante este año?

¿Existen organizaciones que me puedan ayudar?

5. Ya estoy listo

¿Qué expectativas tengo para este año?

¿Estoy list@ para emprender esta aventura?

Un año sabático te va a dar distintos beneficios que podrás utilizar tanto para la vida personal, como laboral y escolar, pues te brinda la oportunidad de desarrollar nuevas competencias, conocer nuevas culturas, países y ciudades, podrás dedicar este tiempo para trabajar en algo que esté relacionado a lo que te gustaría estudiar o aprender o perfeccionar un idioma.

También es importante conocer para qué no nos sirve tomar un año sabático: malgastar tu tiempo sin trabajar o estudiar puede resultar contraproducente a la hora de redactar tu CV, en el cual tendrás que justificar qué sucedió durante este año. Es importante considerar que tomarte esta pausa no es para huir de tus responsabilidades o problemas; si tienes la oportunidad de hacerlo, debes sacarle el mayor provecho de esto.

A diferencia de otras generaciones, tener el tiempo de conocernos y encontrar el camino que nos conecte con nuestros sueños es ahora un objetivo, el cual cada vez más personas se atreven a realizar. Un mundo como el de hoy, en el que la inmediatez y la conectividad están totalmente globalizados, la accesibilidad y las oportunidades para realizar un año sabático son ilimitadas, y esto hace que sea más fácil para las generaciones actuales tomarlo con un objetivo claro y productivo.

Por último, es importante siempre tener en mente un objetivo claro, reflexionar y preguntarte qué buscas obtener durante este año, planificar los gastos, organizar los viajes, proyectos o estudios y, sobre todo, nunca perder de vista que una decisión así, se debe tomar con mucha responsabilidad, pensando en el futuro y en lo que conllevará tomar esta pausa.

La mediación, una alternativa en la solución de conflictos

“Más vale una palabra a tiempo, que cien a destiempo”.

Miguel de Cervantes

¿Alguna vez has tenido un conflicto con alguna persona sin saber cómo solucionarlo? o ¿has escuchado o visto las causas por las que se generan conflictos entre los jóvenes? Existen diversas causas que van desde diferencias de opiniones, burlas entre compañeros, hasta los abusos de poder.

“El conflicto es inherente a la vida y forma parte de la naturaleza humana”.[1] Es normal que exista conflicto, inclusive puede llegar a beneficiar el crecimiento de las personas, sin embargo, es importante contar con herramientas adecuadas para la solución de los mismos.

La mediación es la resolución de un conflicto entre dos o más partes, asistida por un tercero, y es una herramienta alternativa cuando no se encuentra solución o no se llega a acuerdos satisfactorios para los involucrados.

Cada uno de nosotros tomamos una actitud diferente frente a los conflictos que se presentan en nuestra vida familiar, escolar, o en la comunidad. ¿Tu qué actitud tomas?

  1. Competitivo: persona que siempre quiere tener la razón.
  2. Cómodo: persona que evita el conflicto porque no lo gusta o tiene miedo a éste.
  3. Negociador: persona que trata de llegar a acuerdos que sean convenientes para ambas partes.

La mediación es un proceso para la solución de conflictos de manera positiva, y éste debe ser voluntario y confidencial, donde un tercero, que es un mediador, de forma neutral e imparcial, ayuda a las personas implicadas a comunicarse de forma adecuada y constructiva con el fin de alcanzar acuerdos satisfactorios y aceptados por todos los participantes, de esta manera la mediación implica compromiso y colaboración.

“Para que el proceso de mediación sea posible, es necesario que las partes estén motivadas, porque deben de estar de acuerdo en cooperar con el mediador para resolver su disputa, así como para respetarse mutuamente durante y después del proceso”[2]

El mediador actúa como negociador en el proceso, donde busca obtener una solución satisfactoria a la problemática o conflicto de las personas involucradas quienes deberán cumplir con los acuerdos pactados.

Mejorar nuestra calidad de vida, aprendiendo y confiando en nuevas herramientas puede traer como consecuencia nuestro propio bienestar, así como el de las personas que nos rodean, alumnos, familia, amigos y nuestra comunidad en general; así es que, si no has podido llegar a algún acuerdo con esa persona, valdría la pena buscar un mediador.

[1] Lic. Nelly Medina San Martino. Académica de la dirección general de Orientación y atención educativa

[2] Texto retomado del artículo de Manuel de Armas Hernández “la mediación en la resolución de conflictos”.

Herramientas para una trayectoria escolar llena de éxito y satisfacciones

¿Por qué a veces aun cuando te gusta mucho una materia no obtienes los resultados que esperas? ¿Cómo logran los alumnos más destacados tener éxito y a la vez tener tiempo libre para dedicarse a algún pasatiempo o pasar tiempo libre con sus amigos?

Si te has hecho estas preguntas, tal vez es momento de que recurras a unas herramientas muy útiles y valiosas, que, si te acompañan el resto de tu vida académica, harán de tu trayecto profesional en cualquier área que elijas, un camino exitoso y lleno de satisfacciones: LOS HÁBITOS Y TÉCNICAS DE ESTUDIO.

¿Qué son?

Los hábitos de estudio se refieren a la costumbre de estudiar con cierta frecuencia, de manera sistemática, estableciendo horarios o determinadas horas al día para enfocarse a la revisión y repaso de las tareas escolares vistas o por realizar.

Las técnicas de estudio son los procedimientos prácticos y específicos que se siguen para realizar una tarea o actividad determinada.

¿Cuáles son?

Algunos de los hábitos y técnicas de estudio que te harán el trabajo escolar más accesible y ameno son:

  • Contar con un buen estado físico y de salud. Es vital dormir las horas suficientes para tu organismo se encuentre descansado y con disposición para el estudio, así como tener una alimentación adecuada y balanceada.
  • Tener un lugar de estudio que cubra las condiciones básicas necesarias para promover la concentración y la comodidad: adecuada iluminación, ventilación, libre de ruidos y distractores, así como mobiliario donde se pueda tener una posición que propicie el estudio.
  • Organizar tu tiempo de estudio: es vital que establezcas un horario específico para realizar tus tareas y que estos de preferencia consistan en sesiones cortas de no más de 50 minutos, tomando pequeños descansos, para favorecer la concentración. También es importante que procures planificar con anticipación tus tareas y evitar dejar a último momento grandes cantidades de pendientes.
  • Aprender técnicas para recabar información, como son consulta de bases de datos, consulta en bibliotecas, realización de fichas bibliográficas y de trabajo, consulta de fuentes electrónicas.
  • Adquirir técnicas de estudio y repaso, tales como subrayado, elaboración de esquemas, mapas mentales, mapas conceptuales y elaboración de resúmenes.
  • Toma de apuntes de en clase, que consiste en aprender a tomar nota de las ideas y datos más importantes expresados o trabajados por tus profesores y compañeros, recabando la idea global, sin perder la secuencia de la clase.
  • Desarrollar tu memoria comprensiva, lo que significa retener y captar las ideas principales, evitando la memorización mecanizada.
  • Enfrentar exámenes y evaluaciones de manera positiva, con la mentalidad de que son oportunidades de aprender y probarte a ti mismo.
  • Elaboración de trabajos y proyectos, para que conozcas las estrategias para enfrentar actividades de investigación.
  • Desarrollar tus habilidades de lectura y redacción, a través de talles y cursos.
  • Tener una actitud positiva, de colaboración, tolerancia e iniciativa al enfrentar tareas en equipo.

Te garantizamos que, si desarrollas y practicas estas técnicas y hábitos de estudio, lograrás resultados que te sorprenderán, te harán sentir muy satisfecho y ¡seguramente tendrás más tiempo libre para complementar tu día con actividades recreativas!

El proceso de orientación vocacional es más que elegir una carrera

¿Para qué quieres estudiar una carrera? Esta pregunta suele ser un dolor de cabeza para los jóvenes que se encuentran en este proceso, y usualmente contestan cosas como: porque quiero ser alguien en la vida, porque quiero ser exitoso, porque quiero tener una vida “bien”, porque quiero dedicarme a lo que me gusta.

Cuando los adolescentes reciben orientación vocacional, en la mayoría de los casos llegan a respuestas tipo: busco algo que me haga feliz. Quizá no lleguen a decir una cosa tan sencilla como ésta y planteen otro tipo de formulaciones como: “quiero ser alguien en la vida”, “quiero ser exitoso”, “quiero tener una buena vida”. Los jóvenes no sólo buscan el nombre de una carrera: lo que van “a buscar” es algo que tiene que ver con la realización personal, la felicidad, la alegría de vivir, etcétera; el adolescente le preocupa más lo que puede llegar a ser. (Bohoslavsky, 2004).

La orientación vocacional es un proceso que permite a los jóvenes no solo encontrar una carrera que vaya más a fin con sus habilidades e intereses, sino información para elegir actividades que contribuyan a su felicidad. Es por esta razón que la orientación vocacional tiene un significado trascendental en la vida de nuestros jóvenes. Vale la pena recordar las etapas de la orientación vocacional donde pueden obtener información los jóvenes para la construcción de su plan de vida y carrera:

  • El autoconocimiento. El estudiante reflexiona respecto a sus fortalezas, sus intereses y preferencias, así como los aspectos que requiere desarrollar y aquellas actividades que no lo motivan en particular.
  • La proyección a futuro. En esta etapa el estudiante se visualiza en el pasado, el presente y finalmente a futuro, para identificar intereses que van permeando. También se reflexiona sobre los miedos y temores que pudiera tener en los diversos escenarios.
  • Conocimiento de las opciones de estudio y entorno laboral. Consiste en investigar el histórico económico-social, las profesiones existentes, lo que se requiere para cursarlas, así como las posibilidades de inserción laboral y desarrollo profesional según la demanda.
  • Toma de decisiones. Se define el proyecto de vida y el camino personal a seguir, según los elementos e información recabada en todas las etapas. Una vez definido se sugiere que el estudiante comparta y comunique sus opciones y decisiones.
  • Compartir su proceso de desarrollo vocacional con sus pares, para enriquecerse y enriquecer a otros con sus aprendizajes y experiencias.

A lo largo de todo este proceso, el profesor-orientador y la familia tienen un papel fundamental, pues es en el entorno escolar donde el alumno proyecta sus motivaciones e intereses y donde aprende a conocer sus fortalezas y debilidades, tomando como referencia a sus facilitadores. En cuanto a la familia, esta brindará a lo largo del proceso el apoyo y sostén necesario para que se dé de la mejor manera posible. ¿Tú cómo participas en la orientación vocacional de los adolescentes en tu entorno?

Teoría sin práctica es impráctica.

Hoy más que nunca los profesionistas recién egresados se enfrentan a un panorama sumamente retador, cambiante y demandante, pero a la vez lleno de oportunidades de desarrollo. Es por ello que es indispensable que los jóvenes busquen, aun antes de egresar de sus estudios, la posibilidad de vincular su aprendizaje dentro del aula con experiencias reales en el entorno laboral.

Una opción de enorme valor y utilidad la representan las llamadas prácticas profesionales, también conocidas como capacitación para el trabajo, programas para becarios o “trainees” o, si son en el extranjero, la llamada “movilidad”. Estas prácticas profesionales se ofrecen a partir de convenios que las Instituciones educativas, ya sea públicas o privadas, establecen con diferentes empresas en las distintas ramas y áreas profesionales.

El llevar a cabo prácticas profesionales aporta múltiples ventajas para el futuro profesionista, como por ejemplo la adquisición de experiencia antes de concluir los estudios, lo cual, si no se adquiere, puede, en ocasiones ser una barrera para la obtención del primer empleo. Otras ventajas son que propician la vinculación del aprendizaje con los requerimientos reales de las empresas e industrias y permite que el estudiante adquiera y fortalezca competencias clave, tales como resolución de problemas, trabajo en equipo y comunicación. Permiten también que la experiencia del estudiante vaya a acorde con los cambios y avances tecnológicos y las dinámicas laborales actuales.

Las prácticas profesionales pueden realizarse a nivel nacional o en el extranjero, dependiendo los objetivos personales. Estas últimas ofrecen la ventaja de proporcionar al estudiante experiencia sobre otras maneras de ejercer la profesión en diferente contexto social y cultural, aunado a la posibilidad de practicar o aprender otro idioma. (http://www.vetealextranjero.com/programas/practicas-profesionales/)

Las prácticas profesionales en el extranjero pueden tener distintas modalidades: No remuneradas, remuneradas, mixtas (cuando se está inscrito en una institución) y cuando se está cursando un idioma.

Es recomendable que el futuro profesionista se acerque a las instancias dentro de su institución educativa que permiten la vinculación con las empresas desde etapas tempranas (una vez concluidos al menos el 50% de los créditos de su carrera), y también se puede optar por investigar directamente las oportunidades que ofrecen empresas importantes en cada rama.

Las prácticas profesionales son entonces, una excelente opción para adquirir conocimientos, habilidades y competencias directamente ligadas al entorno laboral, así como una invaluable oportunidad para ganar experiencia, al mismo tiempo que ayudan al futuro profesionista a identificar sus fortalezas, áreas de oportunidad y áreas de interés, dentro de su campo de estudio. Esto le permitirá conocerse, definir su plan de vida y carrera y comenzar a establecer vínculos profesionales en entornos laborales donde se puede desarrollar y encontrar más oportunidades a futuro.

Sin duda las prácticas profesionales, ya sea a nivel nacional o en el extranjero, son una experiencia indispensable para el futuro profesionista. Entonces ¿Sería vital que el profesor y las autoridades escolares promuevan las prácticas profesionales a sus estudiantes?

¿Terminaste la carrera? ¿Y ahora qué sigue?

Finalmente has alcanzado tu meta: has concluido tus estudios a nivel técnico superior o licenciatura y ahora te planteas, ¿cómo logro iniciar mi vida laboral? ¿Cómo encuentro el trabajo que siempre he soñado? Aunado a la emoción de estar al inicio de un nuevo camino, una nueva etapa, se agolpan en ti dudas, temores y sí, ansiedad por la incertidumbre de por dónde empezar.

Pero no te inquietes, estás en el umbral de toda una gama de oportunidades y nuevos caminos que se abren para ti.

Existen diferentes opciones por las que puedes optar, entre ellas las siguientes:

–      Laborar como becario dentro de una empresa que sea de tu interés, lo cual te permitirá ganar experiencia e identificar en qué ámbito te puedes desarrollar mejor.

–      Optar por especializarte a través de un posgrado o diplomado, lo que te permitirá tener mejores opciones a futuro, además de interactuar con otros profesionales relacionados con tu área.

–      Postularte como candidato para laborar en el extranjero, con la ventaja de que posteriormente esta experiencia aportará a tu valor a tu currículum y serás más atractivo como candidato para empresas nacionales, gracias a lo aprendido en otros entornos a nivel internacional.

–      Optar por afinar tus habilidades “no académicas” mientras realizas tu búsqueda de empleo, aprendiendo otros idiomas o habilidades complementarias para tu área de estudio.

Al considerar estas y otras opciones debes tomar en cuenta que en nuestro país existen diferentes instituciones e instancias que están para apoyarte y brindarte la asesoría y herramientas necesarias para mejorar tus oportunidades de empleabilidad. Tal es el caso del Portal del Empleo https://www.empleo.gob.mx/, que te ofrece una bolsa de empleo, así como información respecto a becas de capacitación, apoyo para identificar y desarrollar tus habilidades para la búsqueda de empleo, así como información sobre ofertas en el extranjero y dentro de nuestro país. Aquí podrás encontrar también información sobre ferias de empleo, donde se concentran empresas que están en búsqueda de los candidatos más idóneos para ocupar sus vacantes.

Otra opción que te ofrece el Servicio Nacional de Empleo es el Observatorio Laboral http://www.observatoriolaboral.gob.mx, donde se concentran enlaces sobre Capacitación, opciones para trabajar en otros países, consejos para iniciar tu propia empresa o incluso desde cómo armar tu currículum para llamar la atención de los buscadores de talento. En esta página hay varios artículos de interés que te darán tips en tu camino hacia el empleo que deseas.

Una opción valiosa es el portal de Enlace Laboral del CONACYT, donde se ofrece un boletín con la finalidad de promover y facilitar la incorporación a los procesos productivos públicos y privados del país en http://www.conacyt.gob.mx/index.php/becas-y-posgrados/enlace-laboral.

Finalmente, la Subsecretaría de Empleo y Productividad Laboral conjunta toda su información en el sitio https://www.gob.mx/stps/documentos/programa-de-apoyo-al-empleo, para que cuentes con datos respecto a Bolsas de Trabajo, Portales de Empleo, Ferias de Empleo, Talleres para Buscadores de Empleo e inclusive el Servicio Nacional de Empleo por Teléfono. Una opción más, pero no por ello menos prometedora, es el fomento del autoempleo y la asesoría para emprendedores.

Recuerda que tomar la iniciativa y tener confianza en ti mismo y en las habilidades y conocimientos adquiridos es la clave. ¡El futuro es tuyo!

¿Qué elementos son importantes para la construcción del aprendizaje? ¡Descúbrelos aquí!

“Enseñar no es transferir conocimiento, sino crear las posibilidades para su producción o su construcción” Paulo Freire

Cuando aprendemos no sólo cambiamos en nuestra conducta, sino que también tenemos cambios en nuestro cerebro a través del surgimiento de conexiones entre las neuronas. Diversos estudios realizados por Michael Merzenich, Profesor de la Universidad de California, San francisco, aseguran que, gracias a la plasticidad del cerebro, se puede seguir aprendiendo durante toda la vida.

Nuestro cerebro es complejo, dinámico, integrador y cambia con la experiencia, con repetición y práctica; sin embargo, el cerebro por sí solo no aprende, necesita información. Otras partes del cuerpo le dan la información esencial que emplea para conocer el mundo, los ojos, los oídos, los manos, lo pies, todos estos componentes corporales contribuyen al aprendizaje (Carla Hannaford, 2011).

Para la construcción del aprendizaje relevante, el cual implica un procesamiento intelectual profundo, nuestro cerebro necesita diversos elementos que probablemente ya has aplicado en el aula de manera consciente o inconsciente:

  1. Conocimientos previos. Los que asociamos a los que ya están previamente aprendidos.
  2. Andamiaje. Es la base en la que trabaja el maestro para inducir al alumno a posteriores conocimientos. Esta base permite apoyar a los alumnos en aquello que no pueden resolver solos.
  3. Verbalizar. Consiste en externar lo que aprendieron para consolidar el aprendizaje.
  4. Desafíos. Plantear objetivos retadores pero posibles de alcanzar.
  5. Entrenar la atención. Dominar la atención es una tarea de esfuerzo y constante práctica como elemento indispensable para el aprendizaje.

Así como los elementos intelectuales son importantes para la construcción del aprendizaje, de igual forma serán los aspectos internos:

  1. Emociones. Recordamos con mayor facilidad aquello que está vinculado a nuestras emociones.
  2. Motivación. Es el impulso que elige, dirige y mantiene la conducta.
  3. Mentalidad de crecimiento. Permite la generación de pensamientos positivos, por ejemplo: “Soy listo”, “Si lo lograré”, “Si hago el esfuerzo y quiero aprenderlo, lo alcanzaré” etc.
  4. Visualizar los errores. Verlos como otra oportunidad.

Debemos recordar que se necesita vincular los objetivos escolares con las metas personales y profesionales de los alumnos, pues no sólo será más agradable asistir al colegio, sino que aumentará significativamente su motivación y la participación en clase.

La tarea de las instituciones educativas consiste en generar estrategias, ejercicios y actividades donde los estudiantes puedan comprender las habilidades o actitudes que les faciliten el planteamiento y logro de sus metas para estimular su autoestima y tener mayor posibilidad de enfrentar los conflictos mediante la construcción de situaciones positivas.

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