Fortalécete

Sólo la licenciatura no garantiza ser atractivo para el empleador.

¿Qué carrera debo estudiar para estar segura de que tendré un buen empleo y un buen sueldo?, me preguntaba mi hija adolescente, preocupada por su futuro, seguramente a partir de toda la información que escucha y constata día a día en cuanto al desempleo y la falta de oportunidades para los jóvenes. Su pregunta, aunque no tiene una respuesta sencilla, sí puede llevar a una interesante reflexión.

En décadas pasadas, estudiar una carrera universitaria era la puerta de entrada para oportunidades y seguramente la obtención de un buen empleo, aceptablemente remunerado. El día de hoy ya no es así. Según estadísticas del INEGI el desempleo en México afecta en mayor proporción a las personas que han cursado el bachillerato o concluido estudios universitarios y de cada 100 desocupados, 48 han concluido estudios a nivel medio superior o superior (http://www3.inegi.org.mx/sistemas/temas/default.aspx?s=est&c=25433&t=1, http://www.vanguardia.com.mx/articulo/desempleo-aqueja-mas-profesionistas-informa-inegi)

No existe alguna carrera universitaria que garantice la empleabilidad y ello en gran medida debido a la enorme complejidad del entorno económico, laboral y social en el que estamos sumergidos a nivel mundial.

Sin embargo, este panorama no debe ser motivo para que los jóvenes hagan a un lado sus aspiraciones y sus anhelos en cuanto a cursar, concluir y desempeñar una carrera profesional, pues existe un camino que les puede llevar a concretarlos: el desarrollo profesional, desde etapas tempranas, al estar cursando una carrera y después de concluirla.  Se trata de convertir a los jóvenes en profesionistas más completos, preparados, multifacéticos, con un bagaje más amplio de habilidades, conocimientos y competencias que les permitan ser competitivos, diferenciándolos de aquellos que se limitan a las experiencias académicas básicas que se ofrecen en los programas universitarios. Pero, ¿cómo lograr esto? Aquí algunas recomendaciones que los jóvenes pueden realizar:

  1. Adquirir experiencia durante la carrera, a través de las prácticas profesionales. Ello les permitirá desarrollar aquellas habilidades y competencias que por lo común no se adquieren a través de la educación formal y que son tan valoradas por los empleadores.
  2. Aprender un segundo o tercer idioma, para poder interactuar en otros contextos.
  3. Desarrollar actividades complementarias y hobbies adicionales a sus actividades universitarias, seleccionando aquellas que consideren que pueden ser valiosas para el tipo de puesto de trabajo en que se visualizan a futuro.
  4. Tomar cursos complementarios a la titulación, como son Diplomados, Seminarios, Posgrados, Cursos de Especialización, cursos en línea ofrecidos por instituciones internacionales.
  5. Formar parte de comunidades y asociaciones virtuales de profesionistas pertenecientes a su área profesional, con la finalidad de compartir ideas, conocimientos y proyectos.
  6. Participar en proyectos solidarios y ONG´s
  7. Adquirir experiencia como becarios en el extranjero.
  8. Participar en cualquier tipo de actividad que permita acumular conocimientos y experiencia relacionados con su área profesional, sobre todo aquellas que se puedan “exportar” a futuros puestos de su interés.
  9. Desarrollar las competencias básicas más buscadas por los empleadores.

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